Problemas cotidianos del taller. “Gente que arregla”, empleados descontentos,…

problemas cotidianos del taller

Si preguntamos a 100 propietarios de talleres cual es la parte más difícil de su trabajo, la mayoría estaría de acuerdo en que lidiar con las personas, tanto con el personal como con los clientes estaría en el top de la lista.

Si los clientes escucharan las recomendaciones del taller y los empleados trabajasen al 100 % la vida en el taller sería más fácil.

Sin embargo, esta no es la realidad del taller mecánico, ¿verdad?

Siempre aparece un cliente que cree saber más de la cuenta y tiene que decir cómo hacer el trabajo a los mecánicos del taller, un empleado que no se hace cargo de los problemas,…

Esto genera un cúmulo de trabajo y estrés a los propietarios de talleres mecánicos, y es que ellos tienen que hacer más tareas en su día a día!

Cuando un cliente lleva el vehículo al taller tiene dos necesidades:

  • Ver que el taller está preparado para realizar la reparación profesionalmente.
  • Sentirse seguro y tener una experiencia positiva.

Los propietarios que empezaron como mecánicos saben que hay diferencias entre arreglar un vehículo y “arreglar” una persona.

El vehículo está bien o mal, no hay mucho término medio. Si el vehículo está en mal estado se puede tomar un tiempo para diagnosticarlo y repararlo.

Con las personas es diferente, cuando hay roce con otra persona hay que intentar solucionar el problema y tranquilizarlo.

¿Alguno de vosotros tiene una lista negra de clientes? 

¿Con qué problemas cotidianos del taller mecánico lidian los gerentes?

Clientes descontentos

Manejar las expectativas que los clientes tienen es una gestión que requiere paciencia y equilibrio.

Si se les informa de la peor situación para la reparación, se asustarán. En cambio sí tras acabar la reparación, el problema del vehículo era más grave de lo que se le había anticipado al cliente, será una situación complicada.

También hay casos en los que hay que pedir una pieza y tarda más de lo esperado, esto se va a traducir en clientes furiosos….

Empleados descontentos

Los gerentes del taller no solo tienen que lidiar con los clientes descontentos, en ocasiones los propios empleados están descontentos por diversos motivos. Sueldos, trabajo, estrés,…

Todo esto les hace tener que actuar como psicólogos.

Las relaciones interpersonales puede llevar a un desgaste emocional grande.

¿Cómo enfrentarse a este tipo de problemas?

Comunicación

Conversar con ellos de temas que no tienen que ver con la reparación ayuda a romper el hielo y ganarse su confianza.

Seguro que a posteriori está más receptivo y atento a las recomendaciones sobre el vehículo.

Empatizar

Es importante ponerse en la piel de los clientes para ver cómo están viviendo ellos la situación.

¿Y con los empleados?

Más de lo mismo, la comunicación sabiendo separar lo profesional de lo personal y empatizar son buenos ingredientes para una buena relación.

Además, saber reconocer el esfuerzo y hacer sentir importantes a los empleados, ayudará a mantenerlos motivados e involucrados en el taller mecánico.

Bastante tienen los gerentes de talleres mecánicos con las nuevas tecnologías de los vehículos y el trabajo diario como para estar desgastándose con estos problemas…

Hoy en día con las reseñas en internet y la escasez de mecánicos cualificados hay que tener cuidado y mantener unas buen trato y relaciones interpesonales.

Y vosotros, ¿qué opináis? Déjanos tu comentario!

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