
La Fórmula E (FE) es el primer campeonato automovilístico del mundo que utiliza vehículos totalmente eléctricos. Para muchos no es cualquier competición, es el camino hacia el futuro. Se trata de coches con movilidad sostenible que promueven la lucha contra la contaminación atmosférica y ayudan a reducir los efectos del cambio climático.
Con el paso del tiempo, el interés por este campeonato va en aumento. Y quién sabe, quizá con los avances tecnológicos acabe superando incluso la monumentalidad de su hermano mayor, la Fórmula 1. La F1 es famosa en todo el mundo, con una base de fans enorme. Las mejores casas de apuestas con bonos ofrecen mercados completos para este deporte, y si hay una carrera cerca, también se pueden aprovechar los bonos para hacer una jugada estratégica.
Los ingenieros estudian con pasión cada detalle de los monoplazas, desde el diseño aerodinámico hasta el motor de combustión. ¿Y qué pasa con los coches eléctricos de la Fórmula E? ¿También logran despertar ese interés técnico? Tal vez ahí esté el futuro.
Curiosidades y evolución de los bólidos de la Fórmula E
En solo diez años, los coches de Fórmula E han pasado por tres generaciones importantes: GEN1, GEN2 y GEN3, cada uno con mejoras notables.
La primera (2014-2018) fue pionera para los coches eléctricos de competición, aunque tenía limitaciones. Llegaban a los 225 km/h, pero la batería no aguantaba toda la carrera, así que había que cambiar de coche a mitad del evento.
Con la GEN2 (2018-2022), el cambio fue bastante grande. La velocidad subió a 280 km/h (un 24 % más) y se añadió el modo ataque, que te da un empujón extra para facilitar los adelantamientos. La batería subió su capacidad de 28 a 54 kWh, ¡por fin se eliminó el cambio de monoplaza!
Pero la tercera generación (desde 2022) lo petó aún más. Llegaron a los 320 km/h, con una batería más eficiente de 51 kWh que, además, pesaba menos. El conjunto completo, con piloto, pesa ahora 856 kg, 44 kg menos que antes.
Pero el verdadero cambio llegó con el GEN3 Evo. Este modelo es una pasada, porque mejora el rendimiento, la sostenibilidad y la eficiencia, y acelera de 0 a 100 km/h en solo 1,82 segundos, más rápido que un Fórmula 1 actual. Además, tiene tracción total, así que acelera y controla mejor en pista.
¿En qué se diferencia la Fórmula E de la F1?
La diferencia más importante entre ambas competiciones yace en sus bólidos:
Aspecto | Fórmula E | Fórmula 1 |
Tipo de motor | Eléctrico | Híbrido (combustión + eléctrico) |
Diseño del vehículo | Futurista, con menor carga aerodinámica | Aerodinámica compleja con alerones y túneles |
Circuitos principales | Calles urbanas | Circuitos permanentes y algunos urbanos |
Objetivo central | Movilidad sostenible | Velocidad máxima y rendimiento extremo |
Tecnología destacada | Tracción total (GEN3 Evo) | Downforce avanzado y desarrollo aerodinámico |
Impacto ambiental | Casi nulo | Considerable (aunque en reducción) |
Los eventos de la Fórmula E (ePrix) se desarrollan principalmente en circuitos callejeros temporales dentro de las ciudades. Hay varias razones para ello. Para empezar, los vehículos tienen un mayor compromiso con el medio ambiente, por lo que prácticamente no hay contaminación.
Con todo esto, se busca acercar la acción al público y promover la movilidad sostenible. Aunque la F1 también desarrolla algunos de sus Grandes Premios en pistas urbanas (como el GP de Mónaco), no es algo tan común.
Son filosofías opuestas: sostenibilidad urbana vs. máxima velocidad. De ahí que los vehículos de la F1 tengan aerodinámicas más avanzadas y alcancen mayores velocidades, mientras que los GEN3 Evo de la FE se enfocan en mayor aceleración y agilidad, especialmente con la nueva tecnología de tracción total.
La Fórmula E como semillero de innovación e inspiración ingenieril
Más allá del espectáculo, los bólidos de la Fórmula E despiertan un verdadero interés por la ingeniería gracias a su rol como laboratorio móvil de alta tecnología. Estas máquinas no solo alcanzan aceleraciones impresionantes, también destacan por su eficiencia energética (más del 95%) y por sistemas de frenado regenerativo que recuperan casi la mitad de la energía usada en carrera.
Las exigencias de la competición impulsan avances en gestión de baterías, eficiencia y carga ultrarrápida, todo ello con materiales sostenibles y procesos respetuosos con el medio ambiente. Para muchos ingenieros, esta combinación de velocidad, tecnología puntera y conciencia ecológica es pura inspiración para diseñar la movilidad del m